Datos personales

Lilypie Waiting to Adopt tickers

Lilypie Waiting to Adopt tickers

lunes, 4 de enero de 2016

FELIZ AÑO NUEVO

Ya se van acabando las fiestas, nos queda ver la cabalgata de reyes, comer el roscón y abrir los regalos. Este año mi chiquitín ha pedido él mismo sus regalos para la carta: un tren, un coche y un balón de fútbol. Ha sido un valiente, se ha sentado en las rodillas de papá noel y los reyes sin mostrar ni pizca de miedo. Hasta el año pasado les tenía pánico, está claro que se va haciendo mayor. Estoy tan orgullosa.

Estos últimos meses hemos vuelto a la rutina del invierno. Cuando le quitaron la escayola del brazo empezó a ir a clases de kárate y le encantan, va muy contento y luego me cuenta todo lo que ha aprendido. Además sigue con sus terapias, tres a la semana, y ha empezado primero de infantil. El colegio cada día le gusta más, durante las vacaciones me ha preguntado un par de veces cuándo vuelve.

Hemos recibido buenas noticias de los especialistas, los resultados de la resonancia fueron normales y el informe del doctor muy esperanzador. Así que por esa parte estamos contentos, aunque aún quedan más pruebas y en febrero tiene las revisiones anuales. Ahora mismo tiene un buen catarro con mucha congestión y tos, pero ya sin fiebre afortunadamente. Por lo demás es un niño fuerte, ágil y lleno de energía.

Lleva casi tres años y medio en casa, desde hace meses le cuento su historia y él va encajando las piezas, de momento va aceptando que no nació de mi barriga, pero se pone triste cuando piensa que cuando era un bebé chiquitín no tenía familia y estaba en un centro. Muestra un continuo rechazo a todo los que tenga que ver con los bebés y repite constantemente que él ya es un nene y que es fuerte y grande. Le digo que es mi hijo para siempre y se pone muy contento.

La verdad es que es un niño que enamora, es muy cariñoso con todos, especialmente con el núcleo familiar. Cuando alguno de nosotros llega a casa nos recibe con los brazos abiertos y gritando nuestro nombre con mucha alegría, así da gusto.

Teníamos planeado pasar la noche vieja con nuestra familia del corazón, pero la fiebre de A. nos lo impidió y finalmente pasamos de año en casa los cuatro solos, le encantó el ritual de las campanadas y las uvas y ahora quiere hacerlo todos los días jajaja.



Feliz año nuevo.