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Lilypie Waiting to Adopt tickers

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miércoles, 21 de agosto de 2013

YA TIENE AÑITO Y MEDIO


Hoy nuestro príncipe cumple 18 meses. Sigue siendo un baby Taz inquieto que nos agota cada día, me recuerda el anuncio que dice "doce horas muy dormido, doce horas muy despierto". Es un bendito a la hora de dormir, por la noche once horas del tirón y después de comer otras dos o tres horas de siesta. Pero cuando está despierto lleva las pilas recargadas y puede con todos nosotros, exprime todas nuestras energías y cuando llega la noche estamos agotados.

Come bastante bien, no grandes cantidades de golpe, pero le gusta casi todo, sobre todo el pan, las galletas, magdalenas y todos los dulces. Le chifla la paella y la pasta, también come muy bien el pollo, las salchichas, el pescado...es un todo terreno. Lo que no quiere ni un poquito es la fruta, a veces le damos un poco camuflada en el biberón, pero aún así es insuficiente. Le encanta probar cosas nuevas, en cuanto nos ve comer algo a nosotros nos pide y la mayoría de las veces le gusta, pero cuando algo no le gusta lo escupe y pone una cara super graciosa. 

Cada día corre más y es más intrépido, así va el pobre lleno de morados y coscorrones, la semana pasada se abrió el labio dos veces, pero nada, a los cinco minutos vuelve a la carga sin miedo ¡ay! la que me espera con este bichito.

 Hace meses que no pisamos la consulta médica ¡bien! las últimas revisiones fueron estupendas, la única anomalía sigue siendo el peso y la talla, es muy chiquitín, pero está fuerte como una roca y es un niño muy vital de modo que los médicos contentos y nosotros también.

Estamos todos disfrutando mucho del verano, del jardín, de la piscina, de la playa, de las siestas, de los helados. La economía solo ha dado para pasar unos días en una cabaña junto a un lago, pero fue suficiente para desconectar y pasarlo bien solos. Ahora ya nos quedan apenas dos semanas para volver al trabajo y al cole. Mañana empiezan las fiestas de la urbanización, habrá que disfrutarlas a tope antes de que se acabe lo bueno.


jueves, 1 de agosto de 2013

ANIVERSARIO FAMILIAR


 
Hace un año que vi tu carita por primera vez, te cogí en brazos y apoyaste tu cabecita en mi pecho, no lloraste ni extrañaste, estoy segura de que oías latir mi corazón fuerte y rápido, yo estaba exultante de alegría. Cuarenta y ocho horas antes nos habían llamado para hablarnos de ti y en ese momento ya te tenía en mis brazos.

Nos habíamos levantado temprano ese día e intentábamos mantener la calma, no sabíamos cómo eras, no habíamos visto ninguna foto tuya, sólo sabíamos que tenías cinco meses. Llegamos muy puntuales y en cuanto aparcamos el coche vimos al técnico de Conselleria con el que habíamos quedado a las diez y media. Entramos en el centro y empezamos a hablar con el personal que te había cuidado y entonces nos dieron un álbum de fotos que te habían hecho mientras estuviste allí, y por fin  pudimos verte, vimos tu carita, en unas fotos llorabas y en otras reías. Intenté sentirte cercano, pero realmente éramos dos extraños. 

Dos de agosto, hacía muchísimo calor fuera, tú estabas en mis brazos, yo no quería soltarte, no quería separarme de ti, tú estabas tranquilo o al menos lo parecías, estabas cansado y tenías hambre, tres extraños te sonreían y tú no te quejaste en ningún momento.

Estábamos tan emocionados que apenas hicimos fotos ese día, las trabajadoras del centro nos hicieron dos fotos a los cuatro juntos, y son las mejores fotos de nuestras vidas. 

Te metimos en el carrito y C. te llevó hasta el coche, no paraba de mirarte y decirte cositas, tú la mirabas a ella más que a los demás, sabías que era una niña, pero aún no sabías que era tu hermana. Te pusimos en la sillita del coche, C. iba detrás contigo, tú seguías tranquilo y sin quejarte.

Al llegar a casa te tomaste todo tu biberón, hicimos unas cuantas fotos más, nos mirabas con curiosidad y al final te quedaste dormido. Nosotros aprovechamos para comer algo, aunque no teníamos mucha hambre porque estábamos en una nube de la que no podíamos bajar, por fin estabas en casa, con tu familia, para siempre.

Durante este año he aprendido muchísimas cosas, me has enseñado mucho, probablemente más que yo a ti. Pensaba que nuestra familia era un puzzle incompleto y que tenías que llegar tú para completarlo, pero ahora siento que son muchas las piezas que han encajado en mi vida. Cuando un círculo se cierra no afecta solo a un aspecto de la vida sino a nuestra vida entera. Siento que ahora soy más completa no solo como madre sino como persona. 

Con el tiempo he ido descubriendo que todo encaja, todos los pasos se dieron en la dirección correcta y con la velocidad adecuada para que pudiéramos encontrarnos y seguir juntos el camino.

Feliz aniversario familiar.