Hemos celebrado nuestro aniversario de boda con una noche romántica que incluía la cena y el spa en un hotel muy bonito y tranquilo. En los tiempos que corren no es fácil llegar a los 15 años de casados, pero soy de las afortunadas que acerté a la primera con el hombre de mi vida. Hay que añadir un año más de convivencia "en pecado" y en total son 20 años desde que nos conocimos.
Hemos pasado por muchísimas cosas juntos en todo este tiempo, buenas y malas, risas y lágrimas, los momentos más felices y también los más amargos. Ahora nuestra espera es la única puerta que tenemos pendiente de cerrar para sentir que esta familia tiene el nido al completo. Nuestro amor, nuestra fuerza y nuestra perseverancia harán que logremos llegar al final.
Todos estos años juntos nos han dado madurez, experiencia, estabilidad y mucha felicidad, la llegada de C. fue un cambio enorme en nuestras vidas, acostumbrados a ser sólo dos, a tener tiempo libre para cada uno, a disponer de horarios y actividades propias, de repente un ser diminuto y llorón se apoderó de nuestro tiempo de descanso, diurno y nocturno, nos cambió por completo las rutinas, nos tenía día y noche pendiente de sus necesidades, logró con sus escasos 50 centímetros y tres kilos y medio lo que no había logrado jamás ninguna otra persona de nosotros, y lo más importante es que lo hacíamos todo encantados de la vida, agotados y con ojeras pero muy felices.
Han pasado 10 años desde que ella nos cambió la vida y aprendimos a querer a otro ser más que a nosotros mismos, ahora estamos deseando repetir. Sabemos que volver a ser padres no va a ser fácil, que nos va dejar sin energías al final del día, que volveré a quejarme por no tener tiempo ni de ducharme en condiciones, pero estamos convencidos de que todo lo haremos con la misma felicidad que la primera vez.
Mientras cenábamos, nos miramos a los ojos y pensamos que quizás el próximo aniversario sea muy diferente, quizás nuestra familia sea más grande y ya no haya hotel bonito y tranquilo, quizás nos tengamos que conformar con unas copas de vino a la luz de las velas una vez hayamos conseguido dormir a los peques.....quizás!!



