Hoy nuestro chiquitín cumple seis meses y lleva con nosotros menos de tres semanas. ¿Cómo un ser tan pequeñito puede llenar un hueco tan grande? Ya no podríamos vivir sin él, se ha enganchado fuerte de nuestros corazones y creo que no tiene intención de soltarse.
Toda nuestra vida ha dado un vuelco, en pocos días hemos hecho muchos cambios para los próximos meses, su papá tomará las dieciséis semanas de baja maternal y mamá ya ha disfrutado de los trece días de paternidad.
Dentro de unas horas saldremos de viaje, eran unas vacaciones programadas para tres y que finalmente serán disfrutadas por cuatro. El camino es largo, a A. no le gusta mucho ir atado en la sillita del coche, es posible que tengamos que hacer muchas paradas, aprovecharemos para comer algo y estirar las piernas, si tenemos suerte irá dormido gran parte del viaje. Serán solo unos días que nos vendrán muy bien para disfrutar de la naturaleza, sobre todo para C., que tiene muchísimas ganas de ir.
A lo que ya teníamos previsto llevar tendremos que sumar ahora la cuna de viaje, el carrito, el bolso y la maleta, esperemos que quepa todo!!



Disfrutad mucho de estas primeras vacaciones todos juntos. Espero que lo paséis muy bien y que os quepa todo en el maletero!!!
ResponderEliminar¡6 meses! ¡Qué increíble! ¡6 meses de bebé! Y lo celebráis de viaje. En familia...
ResponderEliminarLa familia al completo... ¡todavía no me lo creo! ¿Dónde queda la espera? Cuéntanos dónde queda.
Disfrutar muchísimo de estas merecidas vacaciones.
Besotes
hola, ya hemos vuelto, ha sido genial, bosques, ríos, cascadas, fresquito.
ResponderEliminarA. y C. se han bañado en la piscina todos los días. El viaje era largo, pero al final todo ha salido bien. A. era la atracción del camping, todos le decían cositas y él sonreía con esa simpatía que tiene.
Muchas gracias Susana y Dani por cuidar tan bien de nuestra mascota.
Silvia, la espera es como un laberinto donde cada decisión es un nuevo camino, lo importante es no dejarse vencer por la desesperación de no ver la salida, sino aferrarse a la fe de que esa salida existe aunque no la podamos ver.