Se acabó el verano, empieza septiembre, vuelta al trabajo y a los preparativos para el colegio. Madrugones, carreras, no tengo tiempo ni de tener depresión postvacacional.
Y en medio de este estrés mi chiquitín, que sigue siendo muy movido e inquieto, intenta escalar a una barandilla, se cae y se hace bastante daño. Le hacen radiografías en el hospital y nos dicen que se ha roto el codo. Lo que nos faltaba!!! El pobre no paraba de llorar, el dolor y el susto le duraron bastante. Tiene que llevar escayola durante mes y medio.
Ya han pasado unos días desde el accidente, se ha acostumbrado a la escayola y al cabestrillo. Ha empezado el colegio con mucha ilusión y también ha vuelto a las terapias de atención temprana. Es un valiente, un campeón.



Menudo susto se daría el pobrecito. Pero conociendole es un campeón claro que sí. Besitos y muchos mimos...
ResponderEliminarMuchas gracias. Sí fue un buen susto, se pasa muy mal viéndolo con tanto dolor. un abrazo
EliminarAis menudo susto!!!! menos mal que esta bien y que no se hizo nada mas ,aunque sea un royo llevar la escayola,
ResponderEliminardale un besito y un abrazo muy fuerte de nuestra parte
Muchas gracias Cris, se los daré.
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ResponderEliminarvaya salen los comentarios de dos en dos
ResponderEliminarMadre miaaaaaaa.. Hacía mucho que no visitaba tu blog así que espero que ya esté súper recuperado. Besotes
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