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Lilypie Waiting to Adopt tickers

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jueves, 2 de agosto de 2012

EL NIDO LLENO.

Son las seis y media de la mañana y llevo despierta desde hace dos horas sin posibilidad de conciliar el sueño. El resto de mi familia duerme plácidamente. 

Ayer teníamos cita a las diez y media para ir a conocer y recoger a nuestro bebé, estábamos muy tranquilos, con la seguridad de que nada podía salir mal, con la alegría de que ya habíamos llegado al final. Fuimos puntuales a la cita, estuvimos con el técnico de asuntos sociales, con la psicóloga del centro, con la pediatra, la enfermera de pediatría, la cuidadora, la fisioterapeuta...muchas personas han estado cuidando de mi chiquitín durante este tiempo y lo han cuidado muy bien.

La primera hora fue de papeleo, la psicóloga nos dio un álbum con fotos de nuestro peque de todos los meses que estuvo en el centro, no me lo esperaba y es tan bonito y está hecho con tanto cariño que me emocioné y estuve a punto de llorar. Después fuimos a ver a la pediatra y al poco de estar con ella apareció la cuidadora con mi príncipe, me levanté, lo cogí en brazos y ya no lo solté. Mi marido se quedó hablando con la pediatra, yo ya no tenía ojos ni oídos más que para nuestro bebé.

C. estaba encantada, se enamoró de su hermano al instante, todos estábamos muy felices. Nos dieron una bolsita con leche, cereales y pañales. Nos hicimos fotos de familia, la familia completa por fin. 

C. llevó a su hermano en el carrito hasta el coche y cuidó de él durante el trayecto. Nada más llegar a casa le tocaba comer y yo hacía nueve años que no preparaba un biberón, pero hay cosas que acuden a la memoria cuando lo necesitas. Se tomó su biberón con cereales sin problemas y después durmió casi hora y media de siesta.

A. es muy simpático, se ríe en cuanto le haces una gracia, es cariñoso, le encanta estar en brazos, se entretiene con cualquier juguetito, me da tirones de pelo y me coge las gafas... en fin, es un pequeño trasto encantador. 

Anoche lo puse un ratito conmigo en la cama y se moría de risa cuando le hacía pedorretas en la barriga, después se quedó dormido en mis brazos, lo acosté en su cuna y ahí sigue durmiendo, un par de veces ha reclamado su chupete y la última ha sido cuando me he desvelado y no he podido dormir más.

¿qué más puedo decir? SOY UNA MAMÁ FELIZ.

miércoles, 1 de agosto de 2012

NUESTRA ASIGNACIÓN POR FIN.


Ayer me levanté tarde, el lunes habíamos estado en Terra Mítica hasta las doce y necesitaba descansar, me levanté pensando en las cosas que quería hacer durante el día: poner varias lavadoras, cambiar sábanas, encontrar un ratito para ir a nadar... sonó el teléfono y no me dio tiempo a cogerlo, lo cogió mi marido en la planta baja, vino con el teléfono hasta el baño donde yo estaba y puso el altavoz, oí la voz de la responsable de adopción nacional y me quedé en shock, miré a mi marido y los dos teníamos la lágrimita a punto de caer mientra oíamos "tenemos una proposición que haceros", tuve que respirar hondo varias veces porque no me lo creía, no era capaz de reaccionar. 

Quedamos en ir esa misma mañana, en el trayecto comentábamos que nos habían mencionado sólo un menor, de modo que descartamos el grupo de dos hermanos, yo pensaba que ya en agosto sería difícil encontrar plaza para matricularlo en el cole, no parábamos de imaginar cómo sería. 

C. nos acompañó y se quedó en la sala de espera pintando y jugando con una casita de muñecas que le dejaron. Estuvimos una hora hablando del "caso" que tenían para nosotros, contra todo pronóstico no era un niño mayor sino un bebé de tan solo 5 meses, no me lo podía creer, por nuestra edad ya habíamos descartado a menores de dos años y resulta que íbamos a volver a los pañales, los biberones y las papillas. Pero estábamos felices, aceptamos la propuesta y quedamos para conocerlo mañana jueves y llevarlo con nosotros a casa.

Inmediatamente lo comunicamos a la familia del corazón que nos felicitaba entre lágrimas, mientras nosotros tres estábamos asombrosamente tranquilos.

Llamamos a la hermana de mi marido para que nos dejara cosas de mi sobrino que tiene 9 meses más que nuestro peque y en una hora tenía montones de ropa, un carrito y una bañera. Por la tarde fuimos a comprar una cuna y hace un ratito nos han prestado una silla para el coche. 

Ahora mismo en el dormitorio del bebé ya tenemos lo imprescindible para comenzar, y después, poco a poco, ya veremos qué vamos necesitando y comprando.

Nuestro nido está listo para llenarse.