Son las seis y media de la mañana y llevo despierta desde hace dos horas sin posibilidad de conciliar el sueño. El resto de mi familia duerme plácidamente.
Ayer teníamos cita a las diez y media para ir a conocer y recoger a nuestro bebé, estábamos muy tranquilos, con la seguridad de que nada podía salir mal, con la alegría de que ya habíamos llegado al final. Fuimos puntuales a la cita, estuvimos con el técnico de asuntos sociales, con la psicóloga del centro, con la pediatra, la enfermera de pediatría, la cuidadora, la fisioterapeuta...muchas personas han estado cuidando de mi chiquitín durante este tiempo y lo han cuidado muy bien.
La primera hora fue de papeleo, la psicóloga nos dio un álbum con fotos de nuestro peque de todos los meses que estuvo en el centro, no me lo esperaba y es tan bonito y está hecho con tanto cariño que me emocioné y estuve a punto de llorar. Después fuimos a ver a la pediatra y al poco de estar con ella apareció la cuidadora con mi príncipe, me levanté, lo cogí en brazos y ya no lo solté. Mi marido se quedó hablando con la pediatra, yo ya no tenía ojos ni oídos más que para nuestro bebé.
C. estaba encantada, se enamoró de su hermano al instante, todos estábamos muy felices. Nos dieron una bolsita con leche, cereales y pañales. Nos hicimos fotos de familia, la familia completa por fin.
C. llevó a su hermano en el carrito hasta el coche y cuidó de él durante el trayecto. Nada más llegar a casa le tocaba comer y yo hacía nueve años que no preparaba un biberón, pero hay cosas que acuden a la memoria cuando lo necesitas. Se tomó su biberón con cereales sin problemas y después durmió casi hora y media de siesta.
A. es muy simpático, se ríe en cuanto le haces una gracia, es cariñoso, le encanta estar en brazos, se entretiene con cualquier juguetito, me da tirones de pelo y me coge las gafas... en fin, es un pequeño trasto encantador.
Anoche lo puse un ratito conmigo en la cama y se moría de risa cuando le hacía pedorretas en la barriga, después se quedó dormido en mis brazos, lo acosté en su cuna y ahí sigue durmiendo, un par de veces ha reclamado su chupete y la última ha sido cuando me he desvelado y no he podido dormir más.
¿qué más puedo decir? SOY UNA MAMÁ FELIZ.



