Datos personales

Lilypie Waiting to Adopt tickers

Lilypie Waiting to Adopt tickers

lunes, 16 de julio de 2012

HIJOS DIFERENTES.

Desde hace semanas leo en varios blogs sobre la diferencia entre hijos biológicos e hijos adoptivos. Realmente yo que ya soy madre y deseo con todas mis fuerzas volver a serlo, no veo ninguna diferencia en cuanto a emociones y sentimientos, por supuesto todos sabemos que el proceso es completamente distinto.

La diferencia no la noto en mí, ni en mi marido, ni en mi hija, nosotros estamos completamente involucrados y en casa el tema de completar la familia se habla casi a diario. Pero ¿qué ocurre con nuestro entorno? Nuestra familia del corazón está ahí siempre, alerta, apoyando, preguntando... sin embargo aquéllos que se acordaban de nosotros durante el embarzo, que nos preguntaban si necesitábamos algo, que nos hacían reglaos para C. antes de que naciera, que estaban muy pendientes de mi salud y la de ella, que nos daban consejos los pidiéramos o no, que hablaban de la llegada de C. como algo suyo, que nos demostraban que ya formaba parte de sus vidas incluso antes de llegar... todos esos, se limitan ahora a preguntar "¿sabéis algo más?". 

No nos han preguntado ni una sola vez cómo nos sentimos, pocos de ellos nos dieron la enhorabuena con la noticia, por el contrario nos han mostrado alguna que otra vez sus dudas sobre nuestra decisión, no ha habido regalos, nadie ha querido informarse sobre el tema para saber cómo reaccionar en cada momento. Con algunos hay algo de diálogo sobre cómo nos va a cambiar la vida, pero yo que he vivido los dos procesos veo las diferencias de trato, la ilusión no es la misma, la familia y los amigos íntimos no se involucran igual. 

Algunos me dicen que no me preocupe porque cuando nuestro nido esté lleno todo cambiará y mis hijos serán todos queridos por igual; yo así lo espero de corazón porque tengo claro que quien no quiere a mis hijos no me quiere a mí.

Por mi parte he hecho un ejercicio de reflexión personal sobre cuál ha sido mi propio comportamiento en ambos procesos y me he dado cuenta de que en los dos me he preocupado por formarme, por estar preparada, he seguido los consejos de los profesionales, he preparado algunas cosas para la llegada del peque (pero sin exagerar), he imaginado sus cara mil veces, he temido porque el proceso no pudiera llegar a término, me he estremecido al pensar cómo me iba a cambiar la vida. Es cierto que durante el proceso adoptivo, al ser tan largo, se pasan más nervios y más desesperación porque la paciencia a veces se agota, es más duro, te sientes más examinado y menos apoyado, llega un punto en el que te das cuenta que quien mejor te comprende son aquéllos que están experimentando lo mismo que tú.

4 comentarios:

  1. Es fácil vincularse con una barriga. Es difícil vincularse con años de espera e incertidumbre.
    Tienes la suerte de que vas a poder disfrutar y sufrir por los dos procesos, el biológico y el adoptivo, pero eso hace también que las comparaciones sean inevitables.
    Es alarmante esa falta de "interés" que demuestran algunos amigos y familiares. Algunos no preguntan por miedo, otros porque no le ven la diferencia (aunque pareza increíble, muchos de mis amigos dicen que qué tiene de especial la maternidad adoptiva, que la ven igual a la biológica). Muchos consideran una locura que quieras adoptar cuando en realidad no eres infértil, y ya cuando hablas de que adoptas NE, simplemente creo que hay un silencio porque piensan que estamos locos, que nos queremos complicar la vida con lo felices que estamos. Ay amiga, ahora no hay barriga, no hay nadie preguntando cómo se encuentran la mamá y el papá. Nadie le pregunta a C. cómo se siente sabiendo que para ella también resulta estresante esta espera.
    En mi caso particular, nadie me pregunta en cierto núcleo de amigos. Es más, noto su incomodidad ante mis comentarios, dudas, proyectos. Noto que no aprueban mi punto de locura y simplemente callan. Sin embargo, hay otro grupo de amigos que nos pregunta cada vez que los vemos, que se interesa, que deja que les expresemos nuestras preocupaciones, que se está involucrando con el proceso. Empezamos a comprender, al menos nosotros, que la maternidad adoptiva supone también el abandono y desinterés de muchos que considerábamos amigos, pero a cambio empiezas a conocer a gente maravillosa como tú que está preparada, involucrada, interesada, que tiene dosis de paciencia y un buen teléfono con wassap.
    Es fácil vincularse con una barriga...

    ResponderEliminar
  2. Gracias Susana. Quiero pensar que esa falta de interés se debe al desconocimiento, pero todos sabemos que para muchos la adopción es como una paternidad de segunda y desgraciadamente entre esos muchos alguno habrá que nos toque más o menos cerca.
    Muchas cosas van a cambiar en nuestras vidas cuando tengamos nuestro nido lleno, no habrá diferencias entre los miembros de la familia y quien nos quiera nos debe querer a todos por igual, sé que algunos se apartarán de nosotros, pero no me preocupa porque ese espacio sé que lo llenarán otros que realmente merecen más nuestra amistad y cariño.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Ays, amigas. ¡¡He pensado esto tantas y tantas veces!! He visto como aquellos que son o fueron super importantes en tu vida ni se acuerdan o sencillamente pasan de preguntar. Cuando el cambio no es físico sólo unos pocos privilegiados son capaces de ver lo que uno lleva dentro.
    Lejos queda familia y muchas personas cercana. Al final nosotros somos quienes decidimos un camino temerario para unos, absurdo para otros (más cuando puedes tener hijos). Las conversaciones con el resto de la gente se quedan vacías cuando no puedes hablar de lo que realmente te llena.
    Al final, queridas amigas... aparece una PRECIOSA FAMILIA DEL CORAZÓN que se convierte en eso, en familia, por encima de todo lo que los demás fueron alguna vez.
    Voy a escribir sobre esto... me has conmocionado.
    PD. Eso sí, mis cuentos están ahí esperando... ejjee. Besotes

    ResponderEliminar
  4. Gracias Silvia, para nosotros es muy importante contar con vosotros. Yo me sentiría muy sola sin esta familia del corazón.
    un beso

    ResponderEliminar