Llegó otro diciembre, hemos aprovechado este fin de semana largo para poner el árbol y los adornos navideños en casa. Las calles están iluminadas y la feria infantil llena de niños pasándolo en grande.
El gran descubrimiento de nuestro chiquitín ha sido el calendario de Adviento, le encanta abrir la ventanita y comerse su chocolate, aunque le costó un poco entender que era solo uno al día, quería comérselos todos. Le damos una pandereta y cantamos villancicos y él toca sin parar, parece que le está cogiendo el gustillo.
Realmente la que más disfruta de la Navidad es C. Ella está deseando que termine el cole para disfrutar a tope de estas fiestas; las comidas en familia, los regalos, las campanadas, la cabalgata, todo le gusta.
Nuestro Baby Taz lleva un par de meses sin querer dormir en su cuna, prefiere dormir con papá y mamá, al principio me costó un poco, pero ahora ya estoy acostumbrada y me gusta notarle junto a mí toda la noche. Y pensar que cuando llegó se dormía él solito sin protestar, lo acostábamos en la cuna con su chupete, se ponía de lado y no nos reclamaba para nada.
Su vitalidad crece cada día, es muy observador y le encanta imitar todo lo que hacemos, dice muy pocas palabras pero es un genio con los tonos de voz y se hace entender a la perfección. Cuando quiere jugar nos obliga a todos a que hagamos lo mismo que él y no para hasta que lo hacemos, es un trasto encantador.
Yo también estoy deseando que lleguen las vacaciones para disfrutar de mis niños con más tranquilidad, estoy segura de que estas navidades van a ser fantásticas, de momento el árbol y los adornos siguen en pie ¿por cuánto tiempo? jeje.
Felices fiestas a todos.






























