Últimamente he leído en más de un sitio sobre si es conveniente hablar abiertamente de la adopción de nuestros hijos o no. La verdad es que en mi caso, dado que al final nos asignaron a un niño que físicamente podría pasar por biológico, sería muy fácil no decir nada, pero es que no me apetece ocultarlo, estoy muy orgullosa de mi hijo y de la manera en que ha llegado a nosotros.
No me imagino a ninguna madre biológica intentando ocultar que ha dado a luz o esquivando contestar a preguntas sobre su reciente maternidad. Yo misma cuando tuve a C. decía abiertamente a amistades y conocidos "tenemos una nena, ha nacido en abril" pues ahora digo "tenemos un nene, lo hemos adoptado en agosto" con la misma alegría y el mismo orgullo, si la gente lo entiende o no ya no es problema mío.
No es una cuestión de pregonarlo a los cuatro vientos, ni de contárselo al primero que me cruzo por la calle, sino de contarlo con la misma naturalidad que si hubiese llegado a nosotros por la vía biológica. Hasta ahora no me he encontrado con ningún comentario desagradable, quizás con alguna pregunta entrometida, pero para eso tenemos entrenamiento y damos esquinazo rápidamente.
En unos días A. cumplirá 14 meses y C. 11 años, verlos crecer me hace inmensamente feliz.










































